Libro

libro-abierto¿Es cierto que los hombres anda por Venus y las mujeres lo hacemos por Marte (o al revés)? Sí. La cuestión es ¿por qué? Afirmar que biológicamente somos diferentes (y punto) resulta desalentador; un callejón sin salida. Plantearse que nos han educado como si fuésemos de planetas distantes abre como poco una ventana, con suerte la puerta, para dejar atrás viejas pautas y explorar realidades nuevas. Al fin y al cabo, siempre se puede desaprender para volver a aprender. El corazón donde la mujer habita es un relato con toques de humor que narra la estrecha convivencia de tres mujeres cansadas de la eterna guerra de los sexos y de un hombre que, también, en algún momento tratará de encontrarse consigo mismo. Sus amores y desamores, su dilema: si somos especies emocionalmente incompatibles ¿a ver si va a ser que tenemos que tirar los tabiques y desmontar toda la casa?

Anuncios

2 comentarios en “Libro

  1. mi comentario empieza por “D”, de Decisión, decisión a la hora de comentar lo que se merece, una aparentemente simple e inocente letra que con decisión puede cambiar la vida de una persona, como el cambio de algunas letras en los nombres que cambiaron las vidas de las tres protagonistas y ya, rebautizadas, comenzaron la andadura de la vida relacional por la “S”, letra sinuosa y que hace que el camino no sea recto y aparentemente fácil, como marcaría la letra “I”, pero camino de realidad y que llega al fin, que muestra todas las partes del recorrrido emocional en pareja, el pecho derecho bajo de la letra “S” y el antepecho de la parte alta, TODO el recorrido en su conjunto. Al fin y al cabo es una letra que, bien pensado, encaja perfectamente con otra “S”, ya que sus formas dan pie a una unión completa con la persona que ansiamos encajar en nuestras propias vidas.

    Si consideramos la letra “I como lo que manda el canon de los convencionalismos sociales veremos que en el mundo de las relaciones existen lamentablemente una mayoria de personas que tienen su propio saquito de “Is”, con forma de hueso de perro, lo que nos convierte en eso, perrillos falderos de tradicionalismos sociales que funcionan en nosotros de forma mecánica y sin replanteamientos. Nos convertimos asi en perrillos que comen lo que les dan y obedecen sin rechistar, que se tragan lo que nos han trasmitido por inercia de siglos de cultura manipulada sin plantearnos siquiera la posibilidad de comer pienso prensado o huesos de chuletón ….. es decir, lo que más nos guste o satisfaga. Con el agrabante añadido, además de que en ocasiones y sin darnos cuenta podemos llegar a encontrarnos metidos en una caseta de perro desde donde nos suministra las “Is”, otra persona nos la suministra cuando, como, y de la manera que se le antoja creyendo que nos está alimentando realmente, que nos está cuidando, cuando lo que está haciendo es dar de comer a un perro, con todos mis respetos hacia esos adorables animales que juegan con huesos con esa forma, comen las galletas con esa forma y agradecidos nada piden a cambio.

    Yo, personalmente y tras la lectura de este libro he optado por comprarme una caja de galletas con forma de “I” e ir comiéndomelas cuando me apetezca y por decisión propia, asi para empezar. El fin, que cuando se acaben pueda comprarme otro paquete de galletas llenas de “Ss”, e invitar a quien competa a comer alguna de ellas conmigo, regalarle un paquete lleno de “Ss” a esa persona especial a la que les guste, y asi, compartir con ella el abrazo de las”Ss” fundidas en lo que sus formas nos ofrecen: acercamiento, comprensión, amor, sexo por ese orden y sin aristas, sin lestras “Is” y sin una casa compartirda llena de “Os”, cerradas, y erméticas o peor aun “X” ofensivas e hirientes.

    Saber desprenderse de tu caja de “Is” lo considero el primer paso, como ManUela (Mani en el relato, ManI), demuestra hacer en la novela y es necesario en todos los casos. Solo asi, quizás pueda esta protagonista volver a poder ser la Manuela con “U” que fue y de la que tal vez nunca tuviera que haber prescindido si el camino heredado por tradición no le hubiese sido tan adverso.

    Saber desprenderse de la enorme “O” que enbarga su casa compartida con el Che, como Olaia, que se desprendió de la “O” y se quedó en Laia, lo considero necesario para aquellos casos de convivencia o que pretendan acabar en ella. Es decir, practicamente todos los casos.

    En el caso de Ines, nuestra tercera protagonista, su propio nombre indica una enorme I en el comienzo de su propio nombre, y sólo una pequeña “s” al final del mismo. Ella pasó a ser Nais. Y si bien en su nuevo nombre la “I” ya no tiene forma de galleta de perro, y está más cerca de ser desechada cerca del final de su propio nombre, muy cerca ya de la” s” final, aun queda camino por recorrer en su caso, tal vez como en el tuyo o en el mio propio. Caben dos opciones: que la “i” empuje a la “s” y se sienta (nos sintamos) perdid@(s), como así parece exteriorizarse ella en el libro. O tal vez, consiga mediante las lecciones de vida compartidas con sus compañeras o la lectura de este exquisito libro mandar la “i” directamente a donde legitimamente le corresponde por derecho propio, a formar parte de la primera letra de su “innombrable”, para así, quedarse con una “S” gorda y preciosa directamente y sin tapujos. Al fin y al cabo, todos queremos convertirnos en la GRAN NAIS.

    Cabe concluir diciendo que los tres casos forman parte de nosotros mismos y nuestros deseos de amar y ser amados en condiciones enriquecedoramente deliciosas. Un fin loable y seductor, cuya materialización tal vez llegue si aportando de nosotros mismos y ayudados por la inestimable ayuda de este buen libro conseguimos trasmitir entre todos sus ideas, a quien sea, que se nos cruce en nuestro camino de vida y nos llame la atención, despues,eso si, de haber asimilado nosotros mismos esas mismas ideas previalmente.

    Altamente recomendable su lectura, para el autoconocimiento, la paz interior, y la exteriorizacion de la misma a nuestras relaciones. Esas, que bien llevadas, repercuten en más paz interior conviertiéndola en dicha, palabra grande donde las haya.

    Suerte a tod@s en vuestro camino de “S”.

    Le gusta a 1 persona

    • Guillermo, con una G que es como la O….pero con la puerta abierta!!!!

      Me encanta que te haya tocado por tantos sitios el libro, como en el juejo de los barquitos. Solo que aquí más que hundir a nadie se trata de lo contrario…a más pedir: resucitarle.

      Gracias por tu entusiasmo, por tu sentir, por tu identificación particular con un roll que lo mismo es de quien se lo dan que de quien lo pilla, sea mujer u hombre, ( porque aqui no hay reglas estrictas)

      Un abrazo grande. Muy grande.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s